No por mucho madrugar amanece más temprano


Este refrán está relacionado con la paciencia. No por querer que las cosas sucedan con mayor rapidez, se acelerarán. Cada cosa lleva su tiempo por lo que si lo que se pretende es levantarse al amanecer, por mucho que pongas el despertador a las 4 de la mañana saldrá el sol antes. Hay que tener paciencia, esperar a que los acontecimientos se desarrollen y no intentar acelerarlos por medios que no son factibles. Hay que tener segura la meta y luchar por conseguirla, sin acelerar el proceso ni perder la perspectiva.